En la entrada anterior les conté que Mía y Luna estaban embarazadas, conforme pasaron los días se notaba cada vez más, su pancita creció y comían más obviamente, su comportamiento también cambio, se hicieron más cariñosas y nuestro Kevin las apapachaba, en verdad es muy lindo ver como los animalitos se muestran amor y sobre todo como las cuidaba. 😊
Se sabe que las gatas buscan un lugar seguro, seco y cómodo para poder tener a sus gatitos, sobretodo cuando la fecha se acerca, pues esperábamos ver alguna reacción en ellas, sin embargo no fue así, ellas no tuvieron ese comportamiento.
El 18 de marzo nos preparamos para almorzar, cuando de pronto Mía entro a nuestro cuarto y parecía un poco desesperada, estábamos por sentarnos a la mesa cuando de pronto empezó a maullar y era un tanto como un maullido de desesperación, entonces Kevin corrió hacia el cuarto y tras él mi esposo y yo, Mía estaba dando a luz a su primer gatito 😱, ella sentía el dolor supongo y corría de un lado a otro como si no supiera que le pasaba, entonces sacamos un cajón de la ropa para que en ese espacio tuviera a los gatitos, sacamos ropa que no usábamos y la acomodamos, pero no quiso entrar, y pensamos que por el hecho de verla parir iba a rechazar a sus gatitos o irse a otro lado, pero no fue así. Entonces al fin tuvo a su primer gatito igualito a ella y macho, lo limpió y continuó con los demás, en total fueron cinco, tres machos y dos hembras, ninguno amarillo como Kevin.
El primero fue Mio
Mosaico
En un momento cuando ya tenía tres con ella como que se cansó y Kevin entró al cuarto, olió los gatitos y el terminó por comerse la placenta que aún tenía el gatito, lamió a Mía y decidimos sacarlo porque ella se ponía como nerviosa, en verdad fue un momento tan increíble, tan hermoso y ver como se comportan fue en serio una experiencia que no imaginamos presenciar.
Pues al final de cuentas Mía aceptó el lugar que le acomodamos y estaba tranquila en nuestro cuarto, como que no quería despegarse de nosotros.
Luna seguía embarazada pero quería adueñarse de los gatitos de Mía, se acomodaba atrás de ella y cuando Mía salía a comer, Luna los jalaba para amamantarlos 😳 y pues la alejábamos porque pues no sabíamos si eso estaba bien o no, pero a Mía no le molestaba, y de tanto que hacíamos por evitar que los jalara pues nos aburrimos porque Luna buscaba el menor descuido para meterse con los gatitos, era chistoso en verdad.
Mía nunca se portó celosa o uraña, todo lo contrario como si quisiera que viéramos a sus bebés, la única explicación que nos damos es que entendía que la amamos y protegemos.
En la foto de abajo es el espacio de un cajón que quitamos para que ella estuviera más cómoda.
Kevin conociendo formalmente a Mosaico 😊
En la próxima entrada les contaré acerca de Luna y sus bebés.
Muchas gracias por leerme, los espero en la página de facebook/El Gaterio y el grupo 💗El Gaterio💗
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Me encnato!!
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