martes, 28 de noviembre de 2017

y una semana después... más gatitos



Los gatitos de Mía ya tenían 8 días de haber nacido y todo en la casa estaba muy bien, salvo por lo que les había contado (Luna jalaba a los gatitos de Mía para amamantarlos 😅).

24 de marzo de 2016 aproximadamente a las 3 am desperté y salí a tomar agua a la cocina, pero realmente lo que me despertó fue que escuché a Mía y a Kevin maullar e incluso rascar la puerta; cuando abrí, ellos corrieron hacía un espacio atrás de un sillón donde estaba una tina de la que Kevin se adueñó para poder dormir junto a su mantita y claro no dejaba que nadie más se metiera.

Aún no encendía la luz, me asomé atrás del sillón y vi algo dentro de la tina pero Kevin y Mia estaban a un lado, fue en ese momento en el que reaccioné y me di cuenta de que Luna no estaba.

Le hablé a mi esposo y encendí la luz, y vimos a Luna dentro de la tina con tres de sus gatitos, no sabíamos si tendría más. Inmediatamente nos acercamos, le hablamos y la acariciamos, le pedimos disculpas por no estar atentos a ella.
Nos miró como decidiendo gracias por estar, ya nacieron. En verdad es una sensación muy linda ser parte de ello.






Kevin de cierta distancia la veía, pero Mia, ella estaba ahí cerca como dándole ánimo pues Lunita ya se veía cansada, incluso llegó un momento en el que parecía que Mia quería meterse a la tina para ayudarle.


Después de que nació el último gatito, vimos que estuviera bien, limpiamos y la dejamos ahí porque no sabíamos si ella sería más protectora con sus gatitos.
En la mañana vimos que estaban muy bien, entonces tratamos de acomodarla en un lugar para ella y sus gatitos a solas, pero Luna ya tenía sus planes y pese a nuestro esfuerzo, pues se llevó a sus bebés a la cueva de Mia y sus hijos, no podíamos hacer nada cuando a estas mujercillas se les mete algo en su cabecita ellas terminan haciendo lo que creen más conveniente, en este caso sus bebés.

Entonces Luna decidió que el lugar adecuado era junto a Mia, y así como si nada se llevó uno por uno. Es una gata necia y sabe lo que quiere, definitivamente ella quería estar junto con Mia y seguían prestándose a sus hijos.




Y así fue como la familia creció y pasamos de 3 gatos a 12 en tan solo 9 meses.

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