Cuando creíamos que nuestra familia estaba completa con Kevin y Mia, pasó algo que no esperábamos o más bien ya no estaba en nuestros planes.
Estábamos contentos con nuestros gatitos, ellos se llevaban bien y estaban sanos, todo iba muy bien.
Recuerdo el día porque era festivo, fuimos al centro a comprar algunas cosas para manualidades de la escuela y de paso compraríamos juguetes para nuestros gatitos en una tienda, y ahí fue donde todo pasó.
Mi esposo estaba estacionándose cuando de pronto casi al mismo tiempo gritamos y nos asombramos, ¡Cuidado! ¡Un gatito! Frenó e hizo sonar el claxon para que no se cruzara la calle y además poder estacionarnos, mientras tanto dentro del carro, permanecíamos a la expectativa y contemplando al gatito, mientras él muy quitado de la pena regresó a la banqueta, se sentó y comenzó a lamerse las patas como si no pasara nada.
Nosotros debatíamos si era niño o niña, si estaba perdido, si lo habían abandonado, si tenia hambre y lo más importante, si podíamos adoptarlo, eramos tres a uno, miramos a mi esposo y el dijo, si es niña Sí, porque si es niño Kevin pensará que le está robando su hogar y se pondrá celoso.
Los niños bajaron enseguida del carro para acariciarlo, mi esposo repitió, si es niña Sí, y en ese momento como si lo hubiera escuchado, el gatito se levantó y nos dio la espalda como si quisiera mostrarnos que era...😮
¡Una hermosa gatita! 😻
Blanca, con manchas rayadas esparcidas por su cuerpo, pero con la cara despejada, delgada y sumisa. Volteé a ver a mi esposo, le sonreí y me devolvió la sonrisa como diciendo pues ya ni modos.
Todos teníamos la sensación de que hacíamos algo bueno y estábamos contentos. En el coche se quedo mi esposo e hijo con la gatita, y mi esposo le prometió que jamás dejaría que ella pasara hambre, ella mostró su agradecimiento dejándose acariciar e inmediatamente nos adoptó como su familia y nosotros a ella.
Regresé al auto con los juguetes que compramos, ya quería acariciarla, me senté y la cargué, ella me aceptó y me rodeó con sus patitas como si me abrazara, fue muy hermoso.
Todo el trayecto a casa pensábamos en como iban a reaccionar Kevin y Mia, que nombre le pondríamos, en fin, era la emoción del momento.
Llegamos a casa y pudimos verla mejor, tenía marcas de rasguños y mordidas, posiblemente de otros gatos, estaba delgada y un poco sucia, en verdad aún creemos que adoptarla fue la decisión correcta.
La dejamos en la sala para que conociera la casa y a nuestros gatos, Kevin la veía de lejos entre querer acercarse y no hacerlo, pero Mía resultó ser una chica celosa, inmediatamente le buscó pleito como si le mostrara que ella era quien mandaba, se le acercaba y le lanzaba el zarpazo seguido de un gruñido, pero la gatita se mostró tranquila y paciente, no hizo caso de las insinuaciones de Mía. Enseguida buscó donde acomodarse y se adueño de un sillón; fueron tres días en los que durmió, durmió y durmió, y siguió durmiendo (suena exagerado pero Sí, durmió mucho), creímos que no era normal, comía, iba al arenero y regresaba al sillón, sólo pensamos que había estado muchos días en la calle, sin comer y huyendo, que esa era la razón de su cansancio💤
Después de recuperar fuerzas, comenzó a interactuar más, seguía sin darle mucha importancia a los desplantes de Mía y buscaba de cierta forma acercarse a ellos, se echaba de espaldas a ellos en muestra de que confiaba, hubieron encuentros en los que Mía le lanzaba zarpazos pero no duró mucho, al final de la semana ya eran amigas y todo hacían juntas.
Aún no le poníamos nombre y como siempre, al reunirnos a la hora de la comida hablábamos del asunto y mi esposo como siempre (creo que la mayoría de nombres él los puso 😆) dijo pues tiene ojos de luna...
Y que creen? Pues se llama Luna o Luneta, sabe que nos referimos a ella, es sumamente coqueta, posa para las fotos, tiene sus ratos en que quiere estar completamente sola pues se aisla, si alguien llega al lugar donde esta echada se levanta y se va, a veces su mirada te hace sentir como si quisiera fulminarnos 😖siempre ha sido delgada pesa 3.5 Kg, ya tuvo bebés pero eso les contaré después.
Luna es muy buena cazadora, no se le escapa nada, es muy hábil; al principio como sólo eran tres gatos los dejaba salir al patio y ellos muy tranquilos se quedaban ahí, pero de un tiempo para acá, Luna trata de subirse a la azotea y siempre ir más allá de lo permitido, también optó por treparse a cualquier ventana y maullar mucho, no sabemos si pide auxilio o le llama algún galán, no lo sabemos 😔
También teníamos unas vecinas en el primer piso, pues Luna se escapaba y se metía a su casa y se echaba en medio de su sala como si fuera su casa, cuando iba por ella me ignoraba y me miraba como si la desconocida fuera yo 😢
En una ocasión la vecina me contó que se dirigía al baño y vio que en su cuarto algo saltaba, se regresó a ver y era Luna saltando en su cama 😪
Un día hice sopa de fideos (me encanta la sopa de pasta 🍲), entonces dejé la olla semidestapada para que se enfriara, mientras estaba con mi suegra viendo televisión y escuché un ruido en la cocina, volteo y vi a luna a un lado de la estufa relamiendo sus bigotes y de no ser porque tenia los cachetes manchados del color naranja de la sopa no me hubiera enterado que ya la había probado 😆
Los dejo con unas fotos de nuestra bella Luna...
Espero les guste y me regalen un like 👍
Después le contaré de como creció la familia 😱









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